martes, 27 de enero de 2015

Catarsis de Aeropuerto

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde 
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sereno en mi confianza 
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

M. Benedetti.


Mi vuelo está demorado como SIEMPRE que quiero salir de esta ciudad. 
Estoy atrapada.
No me gusta esta ciudad. 
Es que me causa indiferencia, hastío... y eso me hace creer que debería estar en otro lado y que me estalle por dentro una súbita nostalgia de ti, una urgencia de ti y de poseer sin excusas cada palmo de tu pequeño mundo estereotipado.

Yo sé... yo sé.

Y es que en realidad da lo mismo en dónde estoy yo o en dónde estás tu. No es como que habrá un encuentro o una coincidencia, pero esta espera aéreo portuaria me desquicia en tantos niveles... me grita que debería estar en donde estás tu, ahí donde te puedo ver las manos e incluso tocarlas, todos los días en los que te invento, en cada milímetro del tu que no está, ni existe. 

Tal vez es sólo que yo tampoco existo.

Menos mal que ya me largo aquí!










sábado, 17 de enero de 2015

Licencia para ser idiota

La gran conclusión a la que llegué ayer en la noche, es que hemos permitido que las circunstancias nos conviertan en verdaderos ineptos. Hasta parece que tuviéramos licencia para comportarnos como idiotas a la hora de conectar con el otro.

Últimamente se habla mucho de cambios, de renovación, de paz, de igualdad, gente que marcha por eso, que se manifiesta y me parece todo excelente. Siempre he pensado que es mejor hacer algo que no hacer nada, pero creo que quizá la raíz de nuestra miseria como parte de una sociedad, de una familia, de una pareja, de una amistad, incluso hasta como parte de una empresa, está en que individualmente reina un profundo vacío, una sensación permanente de temor, de baja autoestima, de falta de respeto hacia el valor que tienen los otros como reflejo de nosotros mismos.

Yo no sé si es un mal generacional, tiendo a pensar que lo es. Gente que a sus treintas no tiene (o no tenemos) ni la más remota idea de qué onda con su vida, o dice saberlo pero no actúa en congruencia con ello. El audio no hace match con el video pues!
Pongo ese rango de edad de ejemplo, porque estoy treinteando y es lo que observo en mis contemporáneos, ya sea que estén solteros, casados, hombres, mujeres o quimeras, y no hablo de cosas materiales o de logros profesionales, hablo del sencillo y a la vez complejo concepto de la felicidad. 

Qué diantres te hace feliz y que estás dispuesto a transformar de ti mismo para serlo?

Creo que es una pregunta necesaria, porque quizá si conectamos con nosotros mismos en esa vía, es más probable podamos conectar con los demás.

Hace poco alguien me dijo, "siembra expectativas y cosecharás frustraciones". Qué quiere decir eso? Quiere decir que es mejor pensar que la humanidad defrauda?, que las personas no merecemos la confianza? que somos incapaces de corresponder a los demás? Puede que sea así, pero por qué? En qué momento se estableció eso, y en qué momento lo aceptamos e incorporamos en nuestra vida?

Es como si ya fuera un mandatorio y como dije, parece que hay una licencia para ser idiota, para no hablar, para no sentir, para mentir, para traicionar, para dejar abajo, incluso a las personas que más amamos, para no jugarse. Es que no vaya a ser que me lastimen, que haga el ridículo, que fracase, que me ponga en una posición vulnerable y yo me pregunto si realmente vale la pena vivir permitiendo que esa herencia de temores y chaquetas mentales nos rijan. 

Al final, a prueba de ensayo y error, de todas formas terminamos cosechando frustraciones porque actuamos en función de lo que está afuera, en función de un otro del que nos enganchamos pero que nos lastima o no tiene nada que ver con lo que realmente queremos, pero es el lugar seguro. La mentada "security blanket". Seguro me va a chingar, seguro me va a engañar, seguro va a valer madre al final, seguro me va a maltratar, y de esa forma no nos comprometemos con el otro (en general)... ni con nosotros mismos, porque probablemente exista un otro que nos aterra porque es real, porque es un otro que requiere la valentía de transformarnos, de entregarnos, de jugarnos.

Y entonces en este gran festival de imbéciles, terminamos eligiendo situaciones y personas en nuestra vida que sólo vienen a consecuentar nuestros traumas, como cuando te mueres por un cigarro y al primer toque sientes que te vuelve el alma al cuerpo. Se vuelve adictivo ese mugrero y creemos a veces que eso es la puritita verdad, pero quizá tan sólo son placebos que nos nos permiten desafiarnos, ni crecer, ni vivir en la realidad, ni tener acceso a un amor/amistad/relación/etc. correspondido y que sin darnos cuenta nos hunden más en nuestra propia oscuridad.

Pero por qué no determinar otra cosa? por qué no determinar que somos capaces de hablar de vida a vida, de amar, de no tener miedo, de ser leales, de conectarnos, porque no en vez de vivir de acuerdo al consenso madreado de "seamos todos idiotas e infelices" porque no hacemos otro consenso y nos ponemos a chambear en ello? 

Quizá si todos nos pusiéramos de acuerdo en eso, tendríamos más fuerza, más valentía, más amor compasivo y más determinación para conectarnos y ser mejores personas en general, sería más fácil para todos ser felices... no?




jueves, 1 de enero de 2015

Un mal día en la peluquería

"Esta no soy yo", pensaba. 

Me acomodaba el pelo de una y otra forma porque me sentía completamente inadecuada con el nuevo corte de cabello. Ese particular momento en que te sientes entre amorfo e idiota.

Creo que el mal día en la peluquería tan sólo fue una circunstancia aleatoria que hizo que me diera cuenta que tiene meses que me he sentido así... amorfa e idiota. La realidad es que tiene tiempo que no soy, ni he estado en ningún lado. Tan sólo traslado de un lugar a otro una imagen ambigua que deambula, como si estuviera desapareciendo o me estuviera dispersando en el aire, algo realmente desesperante.

Me parece que volver a escribir es una forma de asegurarme que estoy aquí, quizá en el mismo lugar donde he estado lidiando con mi tristeza y mi coraje, en donde puse todo eso que es políticamente incorrecto o se sale de "lo normal", porque de repente se volvió muy complicado ser "así",  y en vez de ser "así" me he estado rompiendo la cabeza todos y cada uno de los días para descifrar en qué momento yo he mal entendido tanto todo.

Y toda esta auto persecución ha sido porque supuestamente sería más sencillo "fluir" o "encajar" en ciertas cotidianidades, que convengamos, están muy sobradas de gente ordinaria, que prefiere por ejemplo, entablar relaciones tibias y carentes de profundidad, que no se juega por nada ni por nadie, que se enzarza 24/7 en conversaciones sin ningún significado, que no va para ningún lado, y que si lo hace, frecuentemente es por pretensión, por envidia o a través de la manipulación y el chantaje, metida en retículas de dos centímetros y que encima, usa tan sólo el 1% del vocabulario existente... pues... por decir algo. 

Francamente no me entiendo, no tiene ni sentido, es desolador. 

Y no, esta no soy yo. Nunca lo he sido y nunca lo seré.

Y sí, prefiero ser yo, la que siempre he sido y la que siempre seré, en constante evolución y movimiento.

Ahora sí... estoy oficialmente de regreso :)